KAHLO EN EL ARTE
En el mundo del arte es grande, su legado vive en más de 200 cuadros y otros cientos de dibujos inconclusos. Ella expresaba las cosas que le iban pasando a lo largo de su extraordinaria pero trágica vida. Se retrataba a ella misma porque afirmaba que era lo que más conocía, expresaba lo que sentía políticamente, su amor por México, su esposo y por sus amantes también.
Los objetos fueron retratados por una fotógrafa japonesa llamada Ishiuchi Miyako, quien sólo utilizó una Nikon de 35 mm y luz natural. Los atuendos y accesorios dejan ver una parte íntima y desconocida de la artista.
Por: Arantxa Camila Garrido Lobera
En el mundo del arte es grande, su legado vive en más de 200 cuadros y otros cientos de dibujos inconclusos. Ella expresaba las cosas que le iban pasando a lo largo de su extraordinaria pero trágica vida. Se retrataba a ella misma porque afirmaba que era lo que más conocía, expresaba lo que sentía políticamente, su amor por México, su esposo y por sus amantes también.
Dejó una única colección de ropa, que recientemente fue revelada al público después de casi 50 años. Diego Rivera, su esposo y gran muralista, se quedó con todo y decidió enterrarlo en el baño de su hogar en México y pidió mantenerlo ahí hasta 15 años después de su muerte.
En el año 1950 le amputaron cinco dedos de los pies, además de varios trasplantes óseos y operaciones en la columna vertebral.
Ese momento, eternamente revivido en su indeleble obra “La Columna Rota“, de 1944, nos muestra a Frida Kahlo vistiendo un corsé de acero con una columna rota en el centro del cuerpo.
Tres años después, en 1953, le fue amputada una pierna, lo que le condujo a una silla de ruedas hasta el final de sus días, con apenas cuarenta y cuatro años.
Siempre reconoció que si se pintaba a sí misma de forma reiterada era porque era el “tema que mejor conocía”. Los largos periodos que pasó hospitalizada, o en la cama convaleciente, sufriendo grandes dolores físicos, fueron claves en el desarrollo de su capacidad artística.
Una de las frases que se le atribuyen es “Nunca he pintado sueños“, quizá dicha para apartarse de la clasificación de surrealista que no parecía convencerle al cien por cien. Los objetos fueron retratados por una fotógrafa japonesa llamada Ishiuchi Miyako, quien sólo utilizó una Nikon de 35 mm y luz natural. Los atuendos y accesorios dejan ver una parte íntima y desconocida de la artista.
La colección: El perfume que utilizaba la artista estaba dentro de los objetos encontrados (Ishiuchi)
2. El corse de Frida:
En varios de los retratos que hizo Frida se distingue siempre el uso de corsé.Por: Arantxa Camila Garrido Lobera


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